martes, 16 de junio de 2015

PISO UN FIRMAMENTO DE ESCOMBROS



Piso un firmamento de escombros
y una extensión de libros deshojados,
páginas sin palabras,
encuadernaciones mudas:
petrificados grumos sin memoria
y pasta en que se confunden los colores.

En esta masa informe,
imposible apartar lo que fue mío,
reconocerme en algo que purgar,
algo que avale
este andar sin motivo
chapoteando en todo el alquitrán desierto.

Pese a todo, sobre este lodazal
parece alguna vez oírse
tráfico que no rueda,
algarabía de niños que no están,
voces en balcones sin nadie
clamores de hordas de un inquieto pasado
contra el hormigón indiferente;

si hay suerte oigo el fantasma
de la voz que acompañaba tus vestidos
y a veces, pocas veces,
la música que amé.


Ilustración: Escombros, de Pedro Weingärtner

lunes, 15 de junio de 2015

PREVISIÓN



Cuentan que aquel relojero dispuso las horas con sus minutos en línea recta a lo largo del camino, dicen que por no verles nunca el final.

DECIR SIFÓN (*)


(*) Para Candelaria García González

El chorro de soda lo despidió con fuerza hacia la puerta por no saber decir sifón. Le llegó a la cara el limón deshecho y chorreando por no saber decir sifón. Cuatro aceitunitas le impactaron en los ojos por no saber decir sifón. Sus anchoas naufragaron en una marejada de vermut porque no sabía decir sifón sino tifón.



domingo, 14 de junio de 2015

SE ESTÁ DURMIENDO LA NOCHE


                           
 A Noel Olivares


Se está durmiendo la noche;
el firmamento cansado
desfallece y gotea
harto
del recorrido ciego de los astros.

Se está durmiendo la noche;
se le ablandan los ojos,
se le derrite la lágrima.

Nanas que no se oyen
la atraen como a un cometa en celo
sostenido en el vértigo de un réquiem.

Se está durmiendo a pedazos,
desprendida de sí
y cae
como un pétalo sumiso
que se dispersa en láminas de estaño,
en un sueño de miles de años luz

por escapar de mi noche.


Ilustración: Noche estrellada, de Van Gogh

sábado, 9 de mayo de 2015

¿Qué tendrán los escorpio?


Da que pensar que tanta gente coincida en preguntarte si eres Escorpio, incluso en asegurarlo por adivinación o por alguna deducción misteriosa: –“¡Tú eres Escorpio…!”- y como quien te descubre un secreto o te deshace una coartada.
Produce cierta aprensión que tus semejantes, sin tú saberlo, te puedan estar catalogando por el horóscopo, o lo hayan hecho ya sin decírtelo, determinando con ello lo que pueden esperar de ti, incluso el grado de compatibilidad que esperan tener contigo según tu signo y el propio. Produce una vaga desazón de desventaja, ya que uno tiene que forjarse expectativas sobre los demás a base de comunicación y convivencia.
Es como para sentir cierta indefensa desnudez que, sin saber en qué se basan, gestos o palabras, o el simple tono de voz, se produzca invariablemente el fatídico diagnóstico: "Escorpio."
Menos mal que soy Libra.

7 microrrelatos en uno



Me señaló con el dedo y mi cara se hizo huella dactilar.
Me señaló con el dedo y me volví botón de encendido.
Me señaló con el dedo y fui pantalla táctil.
Me señaló con el dedo y mi pelo fue código de barras.
Me señaló con el dedo y se transformó en mando a distancia.
Me señaló con el dedo y traspasó a mi Ángel de la Guarda.
Me señaló con el dedo y todo yo fui una diana.

Instrucciones para matar sombras


Sobre todo, no intente asirlas ni estrangularlas. Sus bordes son los más cortantes y le rebanarían las manos con limpieza quirúrgica antes de que se diera cuenta. Las balas no les hacen mella y su organismo volandero e incierto es inmune al más mortífero veneno. Antes bien, inocúleles de suaves haces de luz, crúcelas con signos fluorescentes y consignas anaranjadas, verdosas, amarillas, que contengan blasfemias, quimeras, hipidos o jadeos. Llénelas de palabras de amor desesperado, de burlas, de diatribas. Procúreles sonrojo, deseo o incertidumbre; écheles encima la escoria y la grandeza de habitar carne y hueso.
No podrán resistirlo